¿Qué mejor regalo de cumpleaños que ir a ver el musical de Anastasia? Por fin hemos podido disfrutar de este maravilloso viaje al pasado, y vamos a contarles nuestra experiencia, además de aportar datos súper interesantes que, esperamos, os animen a verlo.

20:45 de la noche del 26 de octubre, dando un agradable paseo por la Gran Vía de Madrid, empezaban a aparecer frente a nosotros los luminosos del Teatro Coliseum. Teníamos Butaca Oro, así que podríamos disfrutar de una visita por el backstage antes de espectáculo, que incluía un cocktail de bienvenida y unos canapés en el intermedio. ¡Todo un lujo!

Por el tour entre bambalinas nos acompañó un chico súper agradable, al que desde aquí mandamos un saludo y agradecemos su amabilidad y simpatía. ¡Hemos aprendido un montón! Ver de primera mano todos los elementos del atrezzo es alucinante, se nos ponían los pelos de punta solo de tenerlo todo tan cerca y de ver cómo iban a funcionar los engranajes de lo que veríamos minutos más tarde.

Programas de mano
Canapés Butaca Oro
Palomitas y refresco
Cambios respecto a la película de animación

Anastasia es un musical traído directamente desde Broadway, de hecho, el Teatro Coliseum es el primero de Europa en el que se representa, de mano de Stage Entertainment. Sin duda destila una magia propia, que encandilará a aquellos amantes de la película de animación de la Fox que adapta, dirigida por Don Bluth, que arrasó en cines en 1997.

Aún así, no esperéis ver una adaptación 100% fiel, pues la historia que nos muestran es una mezcla entre la película y los sucesos acontecidos a principio del siglo XX, dando más peso a los acontecimientos históricos y a las teorías de cómo podría haber sobrevivido Anastasia.

Narra la historia de la joven Anastasia Romanov, la hija pequeña de los últimos zares de Rusia quien, según la leyenda, sobrevivió al fusilamiento de sus padres y hermanos y, tras escapar de la revolución comunista de 1917, viajó desde San Petersburgo a París, donde acabó encontrando su verdadera identidad.

En nuestra opinión, la cinta de Fox adolece de villano. Rasputín, aunque es un villano al “estilo Disney”, es innecesario. La trama de por sí ya es muy interesante, y se mantiene sin él gracias a la fuerza de su contexto histórico. En el musical lo han suprimido en favor de los bolcheviques, dotando a la obra de un componente mucho más realista y humano. ¡Casi que nos ha gustado más que el propio largometraje!

Anastasia de niña y su abuela
Aspectos técnicos y actorales

Lo más destacable del musical es que todo está automatizado, y que durante el espectáculo estaremos presenciando en todo momento escenografía mixta. ¿Esto qué quiere decir? Pues que tienen tanta importancia los elementos tangibles como los digitales, que se apoyan en una pantalla 4k de casi 4 toneladas, ideal para generar ambientes exteriores y olvidarnos de que estamos en un teatro. De este modo las atmósferas quedan muy bien integradas y podemos dejarnos llevar por el magnífico trabajo de todo el equipo.

Además, las butacas y la moqueta del teatro han sido renovados hace poquito, menos de dos años, y todo luce precioso, con unos colores cálidos y modernos guardando el aspecto clásico de los teatros madrileños. A la hora de comprar las entradas escogimos la Fila 8, y aunque lo vimos todo estupendamente, tal vez un par de filas más atrás habría sido lo ideal, en la fila 10, sobre todo para que los efectos de perspectiva de la pantalla junto a los de la escenografía cuadraran a la perfección. Si estáis pensando en ir a ver el musical, os recomendamos adquirir las entradas con antelación, pues está colgando el cartel de “sold out” casi a diario.

Entrada al Teatro Coliseum
Interior del Teatro Coliseum

En cuanto a aspectos técnicos, es toda una virguería. Es escenario es a-lu-ci-nan-te. No hay otras palabras para describirlo. Hace uso del sistema de bofetones que se instauró allá por el siglo XVII, y que sirven para evitar los fundidos a negro con música ambiental mientras se cambia la escena. En Anastasia el cambio escenográfico es parte del espectáculo, no hubo ni un solo corte excepto en el descanso, lo que nos aporta una inmersión mucho más profunda en la trama, y nos deja con la boca abierta en más de una ocasión. (Todas las veces, en realidad).

De los elementos de atrezzo el vagón de tren nos dejó estupefactos. Han conseguido capturar muy, muy bien la esencia de un vagón, eliminando todas las incomodidades a nivel visual e interpretativo, y acompañado de la pantalla, logra un efecto de perspectiva espectacular, además de incorporarle una pauta de movimiento a través de unos raíles especiales. ¡Esa escena es una auténtica pasada!

Por otro lado, los actores utilizan micrófonos en la frente, cuya ventaja respecto a los situados en la mejilla es que no escucharemos en ningún momento el jadeo proveniente de las zonas respiratorias, sólo se captura el sonido más limpio de la voz. Y se nota, desde luego que las canciones nos llegaban al alma.

Una de las escenas de la bohemia parisina

Pero no solo nos impresionaron por su pureza, sino porque los actores cantan como los ángeles ¡Qué voces! El elenco escogido nos pareció magnífico, en especial Dimitri (Íñigo Etayo), Gleb (Carlos Salgado) y Vlad (Javier Navares). Bueno, y por supuesto la propia Anastasia, interpretada por Jana Gómez, que tiene varias canciones en solitario en las que se nos saltaron las lágrimas.

Hablando de canciones… He aquí el único punto negativo que le encontramos al musical. Y aunque parezca gravísimo que las canciones “fallen”, no lo es tanto. Es solo un pequeño apunte por nuestra parte. Por supuesto, tal como sucede con la mayoría de los musicales, las letras no coinciden con la obra original, en este caso la película de animación (Normalmente por cuestiones de licencia y económicas).

Esto ya lo sabíamos y no nos importaba, de hecho sí que se han guardado las melodías y las ideas que transmiten, pero las estrofas han sufrido cambios sustanciales. En nuestra opinión, la nueva traducción y construcción de cada canción parece poco trabajada, en ocasiones predecible y algo simple. No sabemos muy bien como expresarlo, pero es como si pudieran escribir lo mismo utilizando palabras algo más complejas o construcciones gramaticales más originales.

En cambio, han introducido nuevos temas mucho más elaborados y coherentes en cuanto a ritmo, y es en este momento cuando notamos la necesidad de realizar una nueva traducción en las canciones que provienen de la película, que tal vez no estén a la altura del resto del espectáculo.

Anastasia con la caja de música

Acompañando a las voces tenemos a la maravillosa orquesta, formada por 15 músicos que tocarán más de 18 instrumentos, dirigida por Xavier Torras, que durante 2 horas nos encandilará con preciosa música en directo.

Contando con el descanso la obra tiene una duración de 2 horas y media, pero su ritmo está tan bien llevado que en ningún momento se nos hará larga, más bien desearemos que no termine. Eso sí, desde aquí queremos expresar nuestro más profundo enfado con aquellas personas que son incapaces de apartar los móviles de sus manos. Si ya nos molesta que hagan uso de ellos en el cine, tal como os contamos en un post anterior, ya no digamos la terrible falta de respeto de estar obsesivamente consultando los likes que han recibido en Instagram en la foto que se acaban de sacar a la entrada del teatro, con el panel de Anastasia y el cerezo. ¡Que hay actores reales delante, interpretando! ¡Que no se ha pagado 6€ por la entrada, sino mínimo 50! Nos tocó justo al lado, no dábamos crédito. En fin, cada uno con su postureo.

Volvamos a lo que nos ocupa, otra de las maravillas de este musical. ¡El vestuario! Diseñado por Linda Cho, cada pieza quita el aliento. Sobre todo, nos pareció deslumbrante el vestido azul con el que Anastasia acude a la ópera, que por cierto a nivel escenográfico es otra escena muy potente.

Pero es que no podríamos elegir entre tantas ropas extraordinarias. Por ejemplo, el traje de la zarina Alexandra pesa nada más y nada menos que 25 kilos. Los vestidos de la gran duquesa también roban el sentido, en especial el negro que luce hacia el final del segundo acto.

Vestido rojo segundo acto
Boceto de Linda Cho y detalle telas

Y para ir terminando, el motivo más importante para que acudáis a disfrutar de este musical: La protagonista y la pasión con la que los actores narran cada línea.

Jana Gómez se muestra perfecta, en un equilibrio entre alguien frágil que a la vez se ha visto obligado a superar las peores adversidades de la vida. Vulnerable y fuerte al mismo tiempo, con una voz increíble. Una mujer en busca de “su ayer”, que necesita rellenar los huecos del tapiz de su memoria.

Y para el resto de los actores… nuestra más sincera enhorabuena. Un trabajo en equipo fantástico, en el que todos ocupan exactamente el lugar que les corresponde, permitiéndoles brillar en todo momento. Logran que el público se involucre, que desee intervenir en la historia.

Elenco de Anastasia
Un par de cositas que se podrían mejorar

Para concluir, nos gustaría exponer un par de aspectos que en nuestra opinión podrían mejorarse, en lo referente al teatro en general y a la organización de este evento en particular: Por un lado, el precio del bar era excesivo, como suele suceder en este tipo de espectáculos. Un vaso de refresco (el único vaso disponible) costaba 3€ para llevarlo como souvenir, no digamos ya si lo queríamos lleno de bebida. El precio del cono de palomitas es de 7,50€.

Los programas de mano no son gratuitos para todos, solo para Butaca Oro, algo que consideramos injusto para el reconocimiento de los actores y todo el equipo que trabaja tras la obra. El Merchandising oficial lo encontramos algo soso y también elevado de precio, de hecho no nos llevamos nada, solo el vaso y el bol de palomitas de recuerdo.

Por otro lado, los aseos del teatro no cumplen con las necesidades de una sala llena, ya que en el descanso es imposible que diera tiempo a no ser que salieras unos segundos antes de que terminara el primer acto, algo que a priori no sabes cuándo sucederá. Y ni hablemos de ir al servicio y además comprar algo en el bar. En el descanso de 25 minutos perdemos 8-10 minutos en entrar y salir de nuestra zona de butacas, así que recomendamos hacer todo esto antes de que comience el espectáculo.

Además, la estructura de las filas impide que alguien pase por delante si ya hay gente sentada, condicionando un retraso en la colocación del público, y provocando que, ya empezada la obra, aún haya gente sentándose. Esto no es extraño, ya que sucede en la mayoría de teatros, pero no por ello es cómodo ni correcto.

Tampoco hemos podido sacar fotos para este post, ya que no estaba permitido. Es perfectamente comprensible que ni en la visita por el backstage ni durante la función puedan hacerse fotografías, así que en este enlace encontraréis parte nuestra fuente, que hemos complementado con imágenes propias del exterior.

Escena del Leningrado soviético

Pero bueno, esto son solo pequeños aspectos sin demasiada importancia, que no empañarán nuestra experiencia. En definitiva, Anastasia es un musical cautivador. Cargado de fantasía y humor, elaborado de una forma inteligente y muy práctica, nos permitirá exprimir cada segundo en un festival para los sentidos.

¡Hay entradas disponibles hasta principios de febrero! Si os gusta lo que habéis leído en nuestro post, no os lo podéis perder.  No solo es una oportunidad perfecta para disfrutar de un musical emocionante en un teatro precioso, sino de volver a sentir la magia, de disfrutar como niños otra vez.

Como extra, os animamos a que le echéis un vistazo al post donde os explicamos nuestra experiencia para conseguir la réplica de la caja de música de Anastasia y el colgante de Juntas en París, porque después de ver el musical, ¡casi seguro que querréis tener una!

Teatro Coliseum Madrid & info entradas

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