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[Reseña] Spiritfarer

by Déjense Ver
Tiempo de lectura: 9 minutos

Sinopsis & Ficha Técnica

Spiritfarer es un juego de gestión sobre la muerte. Como capitán de un barco que transporta a las almas, deberás construir un navío para explorar el mundo, cuidar de tus amigos espíritus y guiarlos por los mares místicos camino del más allá.

  • Año: 2020
  • Género: Gestión de recursos / Aventura Narrativa 
  • Jugadores: 1 – 2
  • Desarrollo: Thunder Lotus Games
  • Idioma: Textos Español
  • Duración: 20 – 30 horas
  • Plataformas: PS4 / PC / Xbox One / Nintendo Switch
  • Jugado en: PC 

Tráiler

Reseña

Después de experiencias tan intensas como Ghost of Tsushima o The Last of Us II, nos apetecía un título sencillo y ligero. Decidimos probar con Spiritfarer, que aparentemente prometía lo que buscábamos en un bonito título de construcción y gestión lateral con tintes de plataforma, y que además se lanzó recientemente. No veáis qué vicio nos hemos metido, ¡le hemos dado casi 30 horas!

La puesta en escena es sencilla: Caronte, el barquero de Hades en la mitología, nos traspasa el mando de su barco y nos permite llevar a los recientes difuntos a la puerta eterna, para que continúen su camino al más allá. Por tanto, sin muchos más preámbulos nos encontramos a bordo de un pequeño navío que solo puede surcar los mares de día, en el que apenas tenemos una cocina y espacio para un par de construcciones más, así que nuestro objetivo será ir ampliándolo y mejorándolo para poder fabricar todos los recursos necesarios para avanzar en la aventura.

A nuestro alrededor se abre un mapa, listo para que exploremos y descubramos todas las pequeñas islas que alberga y poder encontrar en ellas recursos, objetos y nuevas almas perdidas, porque si, Spiritfarer es un juego de gestión en vertical, donde llevaremos a nuestros “aldeanos” con nosotros en todo momento, y por supuesto debemos atender sus necesidades. Será necesario cada cuadrícula de construcción, así como los tiempos del ciclo de día y noche, porque cuando las estrellas asomen, el barco dejará de navegar y tocará descansar hasta el siguiente amanecer.

El mapeado es mucho más extenso de lo que podría parecer a primera vista, de hecho será necesario realizar 3 mejoras en el barco hasta poder explorarlo completo, lo que nos permitirá acceder a zonas bloqueadas al comienzo de la aventura.

En Spiritfarer, cada isla es única, el diseño de escenarios nos ha parecido sublime, con una maravillosa reminiscencia a Ghibli que nos permitió disfrutar de cada detalle, pues aun así sabe desmarcarse y buscar su propio estilo; todo está diseñado con un mimo exquisito, además de contar con unas animaciones tan naturales como emotivas, con una banda sonora preciosa acompañando al conjunto.

Encontraremos islas de aspecto genérico, por así decirlo, sobre todo al comienzo de nuestro viaje. Pero apenas avancemos un poco, entraremos en zonas de clara influencia nipona, nórdica, inglesa e incluso de los bosques americanos, con un estilo único, una paleta de colores espectacular y una atmósfera irrepetible. Las islas nos ofrecerán recursos básicos como madera, frutas, menas de diferentes metales, hallazgos especiales y alguna otra sorpresilla más. Sin embargo, no podremos explorarlas al 100% desde el principio, pues la mayoría de ellas tiene pequeñas áreas restringidas a las que solo podremos acceder cuando vayamos aprendiendo las distintas habilidades, como doble salto, tirolina, bote o empujón. Y no solo habrá zonas de recursos, también edificios y estancias en las que podremos entrar, manteniendo el aspecto bidimensional del juego, para recoger algún objeto.

El único punto negativo que le ponemos al mapa es que los nombres de cada isla no aparecen en el mismo hasta que no pasamos el cursor de navegación por encima, con lo que se hace un poco difícil ubicarse y tenemos que recordar las localizaciones de cada una para cuando necesitemos volver. Tampoco aparece el nombre de la isla una vez estamos visitándola, con lo que a veces al consultar el libro de misiones no nos queda claro si estamos en la isla correcta o no. Son dos pequeñas mejoras que podrían optimizar la experiencia de juego, en nuestra opinión.

Para resumiros un poco las herramientas disponibles en nuestro barco, tendremos acceso a la construcción de zonas como el huerto, la arboleda, una herrería, un telar, un molino, una forja o un aserradero, incluyendo por supuesto de las casas de nuestros invitados. Las tareas de crafteo tendrán cadenas más complejas cada vez, los asiduos a los juegos de gestión ya pueden imaginar de qué va la cosa. De repente nos vemos con la cocina a todo trapo para preparar el plato favorito de un personaje mientras fabricamos recursos compuestos en la herrería, que a su vez nos permitirán mejorar el camarote de otro, en lo que esperamos a que crezca la lana de la morera para fabricar el hilo que nos dará la oportunidad de coser la tela que hace falta para determinado encargo.

Pero bueno, a todo esto aun no conocéis a nuestra dulce protagonista, Stella, una niña cuyo deber es acompañar a las almas perdidas y ayudarlas con sus asuntos pendientes antes de dar el salto al más allá. Está acompañada de un peludo y adorable gatito, Daffodill, que podéis usar como segundo jugador de apoyo si os apetece, aunque creemos que el título se disfruta más de forma individual. Stella podrá interactuar con los personajes de su particular tripulación ofreciéndoles comida (de forma que descubrirá que platos le gustan y cuales no), dándoles algún objeto que pidan, entablando conversación con ellos o dándoles abrazos. Esto último nos parece de lo más acertado, pues el juego deja muy claro en todo momento la importancia que puede tener un simple gesto, cómo un abrazo puede elevar nuestro ánimo y hacernos ver las cosas de otro modo.

Ahora nos gustaría hablar un poco de los personajes que nos iremos encontrando a lo largo y ancho del mapa. Alice, Giovanni, Astrid, Elena, Buck, Atul, Bruce & Mickey, Gustav, Stanley o Summer… ¡Son tan variopintos, tan particulares! Todos ellos tienen una personalidad única y características antropomórficas, mostrando su verdadera forma (ciervo, león, serpiente, búfalo…) solo tras subirse a nuestro navío, pues antes solo eran pequeños entes cubiertos con una capa, sin apenas definición, muy parecidos al personaje del videojuego Journey. Cada uno de ellos buscó su huequito en nuestro corazón, aunque si tuviéramos que elegir uno nos quedaríamos con Buck, una de las últimas incorporaciones a la tripulación, con alma rolera y deseoso de encender las “Almenaras de Tondor” tras combatir con feroces orcos. Un personaje tan friki tenía que calarnos muy hondo.      

Recapitulando, el ciclo que propone Spiritfarer es el siguiente: Navega, descubre islas, craftea recursos, mejora el barco, fabrica nuevas estancias o herramientas y trata que tus pasajeros se sientan cómodos cumpliendo sus deseos y peticiones. Cuando estén listos, nos pedirán que les llevemos a la puerta eterna, y con ello terminará su etapa con nosotros, pero aún nos quedan más pasajeros que atender y nuevas almas por encontrar.

Pero eso no es todo. Para amenizar la experiencia han implementado una especie de sistema de minijuegos, que se activan cuando pasamos por algún fenómeno atmosférico del mapa, como puede ser una tormenta o una lluvia de cometas. Estos eventos nos pondrán a prueba recolectando a contrarreloj tantos recursos como podamos, que sólo podremos conseguir de ese modo, como las menas de púlsar o la fibra de nebulosa. Son muy divertidos, dinámicos y suponen la desconexión perfecta de la rutina del barco. Y lo mejor es que son opcionales, si en algún momento no necesitamos recoger determinado recurso o no nos apetece, solo tenemos que pasar de largo.

En definitiva, Spiritfarer tiene una apariencia tan amigable que nos invita a entrar, y una vez a bordo del barco, es muy difícil soltar los mandos, os lo aseguramos. También es un título que puede resultar repetitivo si no optimizamos los viajes a las islas y tenemos que volver continuamente sobre nuestros pasos para recolectar recursos, porque al fin y al cabo siempre hacemos lo mismo, pero si sois amantes de este tipo de juegos, seguro os conquistará.  La curva de aprendizaje es muy sutil y la satisfacción que da ver el barco cada vez más grande, edificado y poblado nos ha encantado. Además, la relación que entablamos con cada una de las almas a las que ayudamos es única, algunas nos causarán verdadera pena, mientras que otras nos sacarán de quicio con sus excentricidades.

Extra: Guía de supervivencia

Como siempre, en títulos de este tipo (Stardew Valley, Frostpunk, This War of Mine, The Flame in the Flood…) nos gusta aportar unas pequeñas pinceladas que os ayuden en vuestros comienzos, siempre desde nuestra experiencia. No es necesario que lo leáis si queréis afrontar la aventura por vosotros mismos.

  • Intentad compensar el tamaño del barco con las mejoras de la mesa de proyectos. De nada vale un barco enorme si no tenemos qué construir en él, de la misma forma que un barco pequeño no soportará todo lo que necesitamos elaborar.
  • Diferenciad una zona “residencial” y una zona de tareas, nuestro consejo es que dejéis las casas en la zona derecha del barco y los talleres en la izquierda, para que podáis moveros por cubierta de forma más eficiente. Además, tenemos la sospecha de que a los vecinos les molesta que hagamos ruido cerca de sus casas cuando están descansando.
  • No recojáis más de dos ovejas, pues tendréis que construir un establo para cada una de ellas, y no le vais a sacar partido a los recursos que ofrecen. Si las dejáis sueltas por el barco pueden comerse los cultivos.
  • Gracias a las semillas misteriosas de Francis (o incluso pescando) podréis desbloquear al personaje de Stanley, una simpática seta que nace de la tierra, y aparece en un momento aleatorio de vuestra partida.
  • Si en algún momento os desaparece Daffodill (a nosotros nos sucedió), id al menú de opciones, ponedlo como personaje principal a los mandos, y dadle a Stella el control del teclado. Guardad partida, salid del juego y volved a entrar. En nuestro caso estaba solucionado. Sí que leímos de casos de gente que probó la demo a la que el gatito les desaparecía y no podían recuperarlo, y sin él no podemos talar los árboles.
  • Intenta llevar la línea de misión de cada personaje de forma equilibrada, avanzando un poco en cada trama. Esto te llevará a explorar el mapa de forma casi involuntaria, de lo contrario, perderás tiempo explorando por tu cuenta solo para que la historia te lleve un rato más tarde al mismo sitio.
  • Preocúpate de conocer los gustos de tus tripulantes en cuestión de comida, así podrás optimizar los platos que preparas.
  • Para la elaboración del Tataki de Atún de Gustav es necesario una “verdura sabrosa”. Nosotros pensábamos que la obtendríamos de cualquier verdura tras una mejora del huerto, pero resulta que las verduras sabrosas son los ajos y las cebollas.
  • Cuando construyáis la arboleda, plantad solo un tipo de árbol de cada. En nuestra opinión es suficiente para cubrir los recursos que pide el juego y con 3 arboledas tendréis todo cubierto. 

Extra: Todas las recetas de Spiritfarer

Si sois completistas, tal vez os guste acabar con todo el apartado de recetas, por aquí os dejamos el listado con sus ingredientes.

  • Pescado asado: Pez o Cefalópodo.
  • Mariscos al vapor: Mariscos.
  • Langosta germinal: Langosta.
  • Cangrejo tratado térmicamente: Cangrejo de nieve.
  • Verduras a la parrilla: Verduras sabrosa o de raíz.
  • Arroz blanco: Arroz.
  • Pastel de manzana: Manzana + Harina
  • Sopa de mariscos: Crustáceo + Verdura o champiñón
  • Champiñones a la plancha: Champiñón
  • Bullabesa: Pescado + Verdura o champiñón
  • Pastel de bayas: Harina + baya
  • Tarta de pera: Pera + Harina
  • Pastel de pescador: Marisco + Harina
  • Pastel de cereza: Cereza + Harina
  • Postre de melocotones: Melocotón + Harina
  • Rollito de langosta: Langosta + Harina
  • Pastel de cangrejo: Cangrejo de nieve + Harina
  • Tempura de gambas: Gamba + Harina
  • Pollo a la parrilla: Pollo
  • Pastel de verduras: Harina + Verdura o champiñón
  • Calamares a la romana: Calamar + Harina
  • Tataki de atún: Atún + verdura sabrosa
  • Leche caliente: Leche
  • Ensalada de champiñón: Champiñón + Verdura
  • Papilla: Serrín + Leche
  • Sopa de almejas: Almeja o almeja de concha dura + Leche
  • Cóctel de gambas: Gamba
  • Surf frito: Marisco + Aceite de Girasol
  • Palomitas: Maíz.
  • Fruta pochada: Fruta.
  • Paella: Maricos + Arroz
  • Brocheta de calamar: Calamar
  • Pulpo a la plancha: Pulpo
  • Muesli: Baya + Yogur
  • Cuenco de cereales: Cereal + Leche
  • Arroz con leche: Arroz + Leche
  • Huevos fritos: Huevo
  • Estofado de mariscos: Marisco + Verdura o champiñón
  • Ensalada de grano: Cereales + Verdura o champiñón
  • Guiso del sur: Crustáceo + Cereal
  • Pan: Harina de trigo o maíz.
  • Sopa de fideos: Harina de arroz
  • Curry de pescado: Pescado y Cereal.
  • Pastel de almejas: Almeja + Harina.
  • Café: Semillas de café.
  • Salmón arce: Rey o Salmón Rojo o Salmón Azul + Sirope de arce
  • Caramelo de fruta: Fruta + Edulcorante
  • Pan de trigo: Harina de trigo + Aceite de Girasol
  • Palitos de pescado: Pescado + Aceite de Girasol
  • Salteado de verduras: Aceite de Girasol + Verdura o champiñón
  • Ensalada verde: Verdura verde + Aceite de Girasol
  • Arroz frito: Arroz + Aceite de Girasol
  • Ensalada de huevo: Huevo + Verduras y Champiñón
  • Chuletas de cerdo: Cerdo
  • Cazuela: Cereal + Carne
  • Perrito de maíz: Harina de maíz + Cerdo
  • Cangrejo frito: Crustáceo + Aceite de Girasol
  • Patatas fritas: Patata + Aceite de Girasol
  • Focaccia: Harina + Aceite de Girasol
  • Pastel: Harina + Edulcorante
  • Asado de carne: Carne + Verdura o champiñón
  • Tortitas: Huevo + Harina
  • Mar y Tierra: Crustáceo + Carne de vaca
  • Champiñones fritos: Champiñón + Aceite de Girasol
  • Pollo frito: Pollo + Aceite de Girasol
  • Pastel de carne: Carne + Harina
  • Crepes: Harina de trigo + Leche o crema
  • Sopa Wonton: Harina de arroz + Carne
  • Yogur azucarado: Yogur + Edulcorante
  • Tortilla: Queso + Huevo
  • Caramelo: Edulcorante
  • Huevos revueltos: Leche + Huevos
  • Crème Brulee: Huevos + Edulcorante
  • Frittata: Huevo + Aceite de Girasol
  • Pizza de tomate: Harina de trigo + Tomate
  • Chuleta de ternera: Aceite de Girasol + Cerdo
  • Fondue de queso: Queso
  • Bacon con huevos: Huevos + Cerdo
  • Café dulce: Semillas de café + Edulcorante
  • Latté: Semillas de café + Leche
  • Taza de té:
  • Té inglés: Té + Leche
  • Té dulce: Té + Edulcorante
  • Palitos de queso: Queso + Harina
  • Filete a la parrilla: Carne de vaca
  • Pan de ajo: Harina de trigo + Ajo
  • Toffee: Leche + Edulcorante
  • Plato de chucrut: Chucrut + Cerdo
  • Fondue de ternera: Ternera + Aceite de Girasol
  • Aros de cebolla: Cebolla + Harina
  • Papel hecho en casa: Serrín + Pegamento casero
  • Comida cuestionable: Lechuga
  • Carbón: Madera o Serrín

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