Parece que, a día de hoy, no es suficiente con pagar 60€ por un videojuego. Las grandes empresas están acabando con la magia y la diversión, y queremos compartir nuestro malestar con ustedes.

Ya hoy se nos llenó el vaso. La industria del videojuego lleva algunos años vacilando y estafando a los jugadores, y como usuarios habituales, nos sentimos verdaderamente agotados de ver como está el panorama actual.

Empezaron contándonos a nosotros, pobres corderitos, que la distribución de los juegos en formato físico, la impresión de las covers, las carátulas de plástico, los discos y el transporte tenían un coste, y que por eso había que manejar precios tan elevados.

¿Cómo diablos es posible, entonces, que encontremos un juego el día de salida en cualquier gran superficie a 40€ y lo tengamos en la Store digital por 60€? ¿No debería estar el formato digital bastante más barato, ya que se han ahorrado todos estos carísimos costes? Así los jugadores se decantarían por este formato, y poco a poco el físico iría desapareciendo, siendo únicamente conservado por coleccionistas. Pues no señor.

Siguieron con los DLC, contenido descargable mediante el que podríamos disfrutar de “extras adicionales”, por supuesto, pagando más dinero del que ya habíamos invertido en el juego.

 

 ¿Qué se ha conseguido con los DLC?

Perder la magia y la rejugabilidad de antaño, ese subidón que nos daba cuando conseguíamos objetos especiales, trajes o habilidades al terminar el juego, alargando así su vida, pues deseábamos volver a jugar para probar todo ese nuevo contenido.

Luego llegaron los Season Pass, en los que nos hacen el tremendo favor de cobrarnos por adelantado, con el fin de unificar todos los DLC y expansiones que la compañía vaya a lanzar de ese título, y que el jugador “ahorre dinero”. Y es cierto, se ahorra dinero respecto a comprarlos por separado, eso no lo podemos discutir. A priori, podemos pensar que vamos a pagar por algo nuevo, que aumente nuestra experiencia de juego, algo que haremos una vez terminemos la trama principal. Pero nada más lejos de la realidad, nos hemos llegado a encontrar con juegos donde su final está en un maldito DLC. Asura Wrath, Alan Wake, Dead Space 3 o The Evil Within son algunos ejemplos.

 

¿Qué se ha conseguido con los Season Pass?

Sacar juegos recortados al mercado, en los que la compañía no se molesta en meter todas las misiones, pues el mismo día de salida ya tenemos nuestros DLC para comprar online. No, no es algo que se les ocurra después o que decidan introducir en el juego meses más tarde. Es que ya lo tienen hecho. Nos recortan contenidos para cobrarlos aparte. ¿Se puede ser más rastrero? Si, si se puede, seguid leyendo. Pero no olvidemos la cantidad de bugs con los que suelen salir estos juegos, donde los jugadores hacen de auténticos beta testers, que tendrán que gastarse entre 80 y 100€ para disfrutar de la “experiencia completa”.

Sin embargo, con esto salen beneficiados los usuarios que tengan un poco de mala idea y decidan esperar unos meses para jugar al título, porque puede suceder que saquen en formato físico una versión que ya contenga todos los DLC, con todos los bugs encontrados por los usuarios, ya corregidos, por un precio que normalmente ronda los 40€. ¿Es justo esto?

Mientras todo este panorama se iba cociendo en la industria de los videojuegos de sobremesa, a los desarrolladores de juegos para Smartphone se les ocurrió una gran idea: los micropagos. Invertir pequeñas cantidades de dinero en un juego que a priori es gratuito, para mejorar a nuestro personaje, conseguir armas u objetos especiales etc.

Con este sistema, cada usuario decide cuánto vale el juego, hasta donde está dispuesto a gastar. (No vamos a entrar en la adicción que esto puede acarrear, y lo fácil que es gastarse cientos de euros con pagos pequeños de los que casi no somos conscientes, en monedas virtuales. Y lo injusto que se vuelven estos juegos cuando tienen un componente online y nosotros, tristes mortales, no podemos competir con los que se han gastado una pasta para chetar a su personaje)

 

¿Qué pasa si juntamos los micropagos con los videojuegos de sobremesa que no son gratuitos?

PUES QUE SE VA TODO A LA MIERDA. Es lo que estamos viviendo estos últimos meses.

Cuando creíamos que la cosa estaba estabilizada, con DLC y Season Pass por doquier, alguien tuvo la genial idea de introducir las cajas Loot. ¿En qué consisten? Seguro que todos hemos jugado a algún título en el que podemos comprar en algún tipo de mercado unas “cajas” que contengan objetos o recursos para nuestro personaje. Sin ir mas lejos, en Horizon Zero Dawn disponíamos de un amplio mercado con diversos mercaderes, a quienes podíamos comprar con dinero del juego cajas de recursos para nuestro personaje. Algunas veces son aleatorios, y en otras ocasiones nosotros mismos decidimos qué compramos.

Pues las cajas Loot consisten en este mismo sistema, pero con dinero real. Ya no basta con el dinero que consigamos en el juego, sino que ahora podemos invertir dinero de nuestro bolsillo para conseguir cualquier objeto, traje, recurso o mejora. ¿Para qué porras jugamos entonces? ¿Realmente no ha sido suficiente pagar 60€ por el juego?

Las desarrolladoras se cubren las espaldas diciendo que es “para ahorrar tiempo de juego”, ya que todo lo que podemos comprar con dinero real se puede conseguir en el juego, pero metiéndole horas. Perdona, no sabíamos que jugar era una obligación, y que había que hacerlo más rápido y de forma más eficiente.

¿Qué pasa cuando ignoramos esta “suculenta oferta” y nos ponemos a jugar, a echarle horas?

Pues nos encontramos lo que ocurrió con el NBA 2K18. En su modo “Mi carrera” tiene un componente online donde mejoramos a nuestro jugador y sus habilidades, teniendo que adquirir equipación para ello. SUDOR Y LÁGRIMAS para conseguir unas tristes zapatillas, la camiseta más básica. ¿Resultado? Se nos quitan las ganas de jugar. Sobre todo, cuando en todo momento nos bombardean con lo “fácil que sería” comprarlo con dinero real.

Este tipo de invasión a la economía del jugador lo veremos también en títulos recientes como Star Wars Battlefront 2, de EA Games o “La Tierra Media: Sombras de Guerra”, de Warner, de cuyas primeras partes disfrutamos muchísimo. Ya están cogiendo esta dinámica como habitual, y no se dan cuenta de que se están ganando el odio de los jugadores, que, a fin de cuentas, son su único cliente.

Lo más grande del caso, es que en muchos de estos títulos las cajas son de contenido aleatorio. O sea, no basta con haber pagado por el juego y por la caja, sino que ni siquiera aseguran en ningún momento que no nos vaya a salir un contenido, traje, recurso etc que ya tengamos y que no nos haga falta. Un algoritmo para eso es bastante sencillo.

 

¿Y por qué se nos ha llenado el vaso precisamente ahora?

Porque han llegado al límite de mentirnos en la cara, de tomarnos por imbéciles. La gente se ha empezado a inquietar, porque ven como muchos títulos salen al mercado con este sistema. Esta semana salió a la venta el Assassins Creed Origins, y los fans ya estaban con la mosca detrás de la oreja.

Ubisoft, para apaciguar la que se le venía encima, dio un comunicado en el que aseguraban a los jugadores que no habría micropagos, que de ninguna manera las cajas Loot se conseguirían con dinero real, sino con dinero del juego.

¿Qué nos encontramos cuando iniciamos el juego? Invasión en el menú de inicio con publicidad del Season Pass, sintiendo que hemos pagado 60€ por el juego y antes de empezar ya sabemos que no tendremos la “experiencia completa”. Además, cuando entramos a la tienda, nos encontramos con que existe una sección llamada “ahorros de tiempo” donde venden monedas del juego a cambio de dinero real, (con lo cual estamos en las mismas) materiales que se consiguen farmeando, skins, escudos y armaduras por el módico precio de 5€ cada una.

Y una de las cosas más surrealistas que hemos visto… venden puntos de habilidad para nuestro personaje ¿Pero esto que es? ¿Cuándo se supone que nos vamos a sentar y a jugar? Porque vamos, si lo pagamos todo y nos hacemos un súper personaje, ¿qué gracia tiene afrontar las misiones?

¿Qué es lo más grave de toda esta movida con el Assassins Creed? Que hablamos de un juego cuyo modo campaña es offline, y para un solo jugador. ¿De verdad no son capaces de ver lo absurdo de todo esto? Nos están quitando las horas de jugabilidad poniéndonos impedimentos para que tengamos que pasar por caja, una vez nos hayamos cansado de echar horas sin resultado.

Nos hemos quedado anonadados al leer las reviews de la prensa especializada, donde todos le cascan 8 y 9 al juego, y NADIE nombra nada de las cajitas y los micropagos. Sospechoso, ¿no? Es de lo único que se ha hablado en estos últimos meses, y que no se hagan eco es algo extraño.

 

¡Señores, que vendéis juegos, experiencias, sensaciones, inmersión en otras realidades! Olvidáis que sin los jugadores no sois nadie.

A día de hoy los únicos de la industria que respetan mínimamente a los usuarios son los de Nintendo. Normalmente suelen ir un paso más atrás en el apartado técnico, y los “pobres” acaban de empezar con los Season Pass (Mario+Rabbids: Kingdom Battle  y The Legend of Zelda: Breath of the Wild cuentan con sendos Season Pass a 20€ cada uno)

Resumiendo…

Nos estamos cansando de todo esto. Cada vez disfrutamos menos de los videojuegos e invertimos más horas en juegos de mesa, que además de fomentar las relaciones sociales, de momento son bastante respetuosos con los compradores. Por no hablar de lo difícil que es encontrar títulos cooperativos como los de antes, a pantalla partida. Nuevamente Nintendo es la que más apuesta por ello en sus propuestas.

Esto no quiere decir que dejemos de consumir videojuegos. Sí que lo hacemos, ojo, ambos somos gamers y disfrutamos jugando. No vamos a dejar de experimentar según qué historias, que realmente nos llamen la atención, porque a una panda de desagradecidos se les ha antojado sacarnos el cuero.

Por ejemplo, actualmente tenemos reservada la edición coleccionista de Farcry 5: Father Edition, pero nos estamos pensando muy mucho si mantenerla, porque ya nos olemos que va a seguir esta misma dinámica, ya que es un título de Ubisoft, también de mundo abierto, que se presta a las cajas Loot.

Simplemente, seremos bastante más selectos a la hora de regalar nuestro dinero, porque en nuestras compras siempre hay un gran componente de agradecimiento a la desarrolladora y a todo el equipo que ha hecho posible el proyecto, y no estamos dispuestos a que nos hagan pasar por caja de esta manera tan rastrera.

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Comentarios

  • LizDailea 28 / 10 / 2017 Responder

    Entiendo lo que decís aunque he de decir que yo soy de esos compradores que esperan meses hasta que arreglan los bugs xD y luego compra todo el pack entero. Hago lo mismo con las series, espero a que salgan enteras y luego la compro entera, sale más barato. Creo que también tiene que ver sobretodo la plataforma de los juegos. Por ejemplo, yo soy principalmente de PC y la verdad que entre Steam y Game nunca me he quejado de un precio. También llevo años pagando religiosamente mis 12€ mensuales a Blizzard y jamás me he quejado, porque sacan contenido nuevo al mes, cada semana hay alguna misión nueva y escuchan a los usuarios, arreglan detalles, mejoran otros, etc. El único gran pesetero que me he encontrado yo es con EA, pero también me he esperado a ofertas para pillar títulos, sobretodo los contenidos del Sims, que son caros de cojones. Creo que las otras plataformas (consolas) son más peseteras, la verdad. Pero sí, casi que parece que vivimos más en DLCs que en juegos completos. Lo triste es que no suele ser cosa de las desarrolladoras sino de las distribuidoras, que van a ganar pasta namás. Así funciona el mercado lamentablemente.

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