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[Reseña] When the past was around

by Déjense Ver
Tiempo de lectura: 4 minutos

Sinopsis & Ficha Técnica

When the Past was Around es una aventura point-and-click de puzles sobre el amor, la superación y la pérdida. Nos hablará de las penas y alegrías de todo ello.

  • Año: 2020
  • Género: Point and click
  • Jugadores:
  • Desarrollo: Mojiken / Toge Productions
  • Idioma: Sin textos ni voces
  • Duración: 2 horas
  • Plataformas: PC
  • Jugado en: PC 

Tráiler

Reseña

El pasado 22 de septiembre Mojiken y Toge Productions nos trajeron esta bonita historia de point and click, en la que acompañaremos a una misteriosa chica a través de varios escenarios, mientras descubrimos qué sucedió con su pareja y qué tiene que ver la música en todo ello. Así nos lo presentan en Steam:
Esta es la historia de Eda, una joven en la veintena.
Como cualquiera de su edad, está perdida.
No encuentra su camino en el viaje para alcanzar sus sueños.
No encuentra su camino en el viaje para hallar el amor.
Hasta que conoce al Búho.
El hombre que le ayudará a prender su pasión,
el hombre que le ayudará a encontrar la llama de una relación,
el hombre que le enseñará lo que es tener el corazón roto.

En esta aventura no debéis esperar escenarios oníricos y profundos mensajes, como sucedió por ejemplo con Gris o Arise: A simple Story. Pero sí debéis estar preparados para una historia agridulce sobre la superación, la pérdida y el amor. ¿Y eso no es profundo? Si, por supuesto, pero han conseguido plasmarlo de una forma sencilla, donde cada jugador podrá agregar al tapiz sus propias vivencias y sus propias interpretaciones, en un magnífico viaje.

When the past was around está plagado de atmósferas domésticas de lo más verosímiles, siendo además uno de sus grandes atractivos, pues consiguen que los puzles sean más cercanos e intuitivos, y nos invitan a regodearnos en el poder de los recuerdos. Esa caja de música, ese tablón de fotos, esa bufanda que aún conserva su olor…

Algo que podréis apreciar en las imágenes y que nos encandiló del título es el estilo artístico, una maravilla tras otra de dibujos a mano. A caballo entre estética manga e ilustración occidental, cada estancia nos parece una belleza, y la protagonista es preciosa, en su inocencia y expresividad. El búho por su parte nos ha resultado un personaje de lo más atractivo, porque lo aleja de esa empatía que pudiéramos sentir si lo viéramos totalmente humano, pero al mismo tiempo nos deja claro que esa apariencia es su “verdadera forma”, es la manera que tiene Eda de verle, de entenderle y de conseguir superarle. Sus gestos son una delicia, y la interacción entre ambos resulta conmovedora.

Como podéis imaginar, la música juega un papel muy importante en toda la historia, digamos que funciona como el hilo conductor de la trama, tanto en sentido literal como figurado. Nos ha gustado mucho su implementación, cómo consiguen transmitir esa “melodía” que inmediatamente asociamos a un ser querido o a una situación feliz. Ese tarareo que se vuelve costumbre, que encierra tantos secretos. Al fin y al cabo… ¿Quién no se ha sentido desbordado por un torrente de emociones, recuerdos y vivencias, por culpa de tres acordes?

Atentos también a la presencia de los elementos naturales, no solo en lo relativo al Búho sino todos los detalles que vamos encontrando a lo largo de la trama, los pajarillos relacionados con Eda, las mariposas y las plantas. Una simbología natural muy acertada y que casa estupendamente con el aspecto algo bohemio de ambos protagonistas.

En lo referente a los puzles, creemos que tienen el nivel justo de dificultad como para mantenernos entretenidos las dos horitas que dura el título, sin resultar simplones o demasiado fáciles. De hecho, tiene una buena curva de aprendizaje, mientras que los primeros puzles los resolvemos en la misma habitación, según vamos avanzando tendremos que entrelazar elementos de distintos ambientes, fijándonos cada vez más en nuestro entorno, teniendo siempre la música presente. Es de esos juegos que hay que abordar con papel y lápiz, y nos encanta.

A nivel conceptual When the past was around está a medio camino entre una aventura y un enigma, todo desde un punto de vista muy dulce que nos hará conectar con la protagonista desde el primer momento. Nos transporta a través de sus pinceladas y notas a un mundo de recuerdos, en el que no existe texto, pues el componente audiovisual se encarga de contarnos la historia.

En este punto tenemos que hacer un pequeño apunte negativo, ya que el título se encuentra traducido a varios idiomas, entre ellos el español. Aunque siempre es de agradecer, en esta ocasión tiene muy poquito texto (menú, créditos y poco más), pero aun así hay un error en el menú de opciones. En lugar de “Salir del juego” pone “Volver al título”, lo que nos causó confusión la primera vez que jugamos y tuvimos que repetir los 3 primeros puzles, ya que aún no se había guardado automáticamente la partida. 

El botón de pistas tampoco tiene mucho sentido, ya que se limita a señalarnos con notas musicales el elemento necesario para “avanzar”, pero en ocasiones no es eso lo que necesitamos saber. No nos da la opción de resolver o darnos pistas (pensábamos que aquí iba a estar la traducción y por eso lo probamos), pero de todos modos aunque algún puzle os lleve un poquito más de tiempo, seguro que sois capaces. Y si os atascáis, preguntadnos! 😀

Un par de errores ínfimos que no empañan en absoluto la experiencia, que nos ha parecido enriquecedora, tranquila y bonita a rabiar.

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