Una serie de catastróficas desdichas (2017) | DéjenseVer | Tu web de reseñas

Una serie
de catastróficas desdichas (2017)

Serie, (Des)venturas | 2 Temporadas - 18 Episodios - 50 Min | En Emisión
Valoración:
7.9
7.9

Ficha Técnica

  • Dirección Barry Sonnenfeld, Mark Palansky, Bo Welch, Loni Peristere
  • Reparto Neil Patrick Harris, Patrick Warburton, Malina Weissman, K. Todd Freeman, Louis Hynes, Presley Smith, Usman Ally, Matty Cardarople, John DeSantis, Aasif Mandvi, Will Arnett, Cobie Smulders, Avi Lake, Sara Rue, Sara Canning, Cleo King, Malcolm Stewart, Don Johnson, Alfre Woodard, Joan Cusack, Catherine O'Hara, Timothy Webber, Rhys Darby, Chris Gauthier, Rob LaBelle, Tony Hale, Lucy Punch
  • Productora Netflix - Paramount Television - The Sonnenfeld Company
  • Género Aventuras, Fantástico
  • País Estados Unidos
  • Idioma V.O.S.E.
  • Fecha Reseña 16 Julio 2018

¿De qué va?

Basada en los bestsellers mundiales del escritor Lemony Snicket (pseudónimo de Daniel Handler) y protagonizada por Neil Patrick Harris, ganador de los premios Emmy y Tony, Una serie de catastróficas desdichas relata la trágica historia de los huérfanos Baudelaire, cuyo malvado tutor, el conde Olaf, no se detendrá ante nada para adueñarse de su herencia.

Reseña

Si os interesan las historias con final feliz, será mejor que vayáis a otra parte. En esta historia no hay final feliz, ni principio feliz, ni muchas cosas felices entremedias. Tenemos la solemne obligación de desvelar la triste historia de los niños Baudelaire, acontecida hace muchos años. Pero vosotros no tenéis ninguna obligación, y aconsejamos a todos los lectores que se marchen inmediatamente de esta reseña, a leer algo más agradable.

Con una versión algo distinta del texto sobre estas líneas, empieza Una serie de Catastróficas Desdichas. En cada episodio comienzan disuadiéndonos de seguir conociendo la historia, advirtiéndonos de que cada vez será más y más calamitosa, y que a los pobres huérfanos Baudelaires no dejarán de acontecerles desgracias. Y precisamente por eso nos pica la curiosidad y las ganas de continuar.

Es una serie que trabaja muy bien la cuarta pared, en todo momento hace partícipe al espectador de lo que sucede en escena, informándole de pequeños detalles reveladores y construyendo una relación muy fluida con Lemony Snicket, de quien, a día de hoy, habiendo visionado las dos primeras temporadas, todavía nos queda mucho por descubrir.

Una serie de Catastróficas Desdichas es una obra que ya se había adaptado a la gran pantalla en 2004, con el famoso Jim Carrey, trasladando las novelas de Daniel Handler. En este caso, el malvado Conde Olaf estará interpretado por Neil Patrick Harris, conocido por su papel de Barney Stinson en Como conocí a vuestra madre, y cuya actuación resulta de una calidad abrumadora episodio tras episodio.

Neil Patrick posee una magnífica habilidad para cambiar de forma radical el registro de su personaje, sus voces, sus gestos y su manera de ser. Es por ello que os recomendamos visionar esta serie en VOSE, pues es la mejor manera de disfrutarla plenamente. Además, tiene un inglés muy correcto y bien vocalizado, que seguro resultará muy fácil de entender para quien domine un poco el idioma, y para quien no, le vendrá genial para acostumbrar al oído a un buen acento, a pesar de ser de factura americana.

Insistimos en verla en inglés, no solo porque en español el doblador de Neil Patrick no está a la altura de los matices de su personaje, sino por el estupendo opening que os vais a perder. Cada episodio comienza con la misma canción, un ritmo súper pegadizo, con unas tonalidades tétricas en las que además se entona un pequeño resumen de lo que sucederá en el capítulo. Y en serio, esa parte en español es de vergüenza, al igual que la mayor parte de los doblajes, exceptuando el de Lemony Snicket. Si no os planteáis ver la serie en versión original, mejor no perdáis el tiempo, porque creemos que resultaría pesada, cargante y grotesca.

Otro de los aspectos positivos de Una serie de Catastróficas Desdichas es que todos sus capítulos se agrupan en arcos de dos episodios, y cada arco equivale a una novela. Es decir: Los dos primeros capítulos forman un arco, correspondiente al primer libro, los capítulos 3 y 4 forman otro arco y adaptan la segunda novela, y así sucesivamente. Esto hace muy ligero su visionado, pues no nos supondrá ningún esfuerzo ver dos capítulos seguidos y retomar la trama en otro momento si así lo precisamos. Consiguen que una misma trama pueda desarrollarse lo suficiente al contar con casi hora y media de metraje, y permiten contextualizar mucho mejor los sucesos que van aconteciendo en esta triste historia.

Sin duda os hará tiraros de los pelos. Los chicos son muy inteligentes y avispados, pero por desgracia a los adultos que pululan a su alrededor les faltan unas cuantas luces. En más de una ocasión nos encontramos lanzándole gritos al Señor Poe, por no darse cuenta de lo que tenía delante de sus mismísimas narices, o despotricando contra todos aquellos que no son capaces de ver al Conde Olaf bajo el disfraz más absurdo.

Algo que nos gustó muchísimo en el cambio de la primera temporada a la segunda fue cómo trataron el crecimiento natural del personaje de Sunny, el bebé. Un evidente problema que en otras producciones hubiera quedado fuera de lugar o se hubiera obviado en pos de seguir con la misma niña, aquí se torna en otro de los puntos cómicos de la serie. Una gran ocurrencia, en nuestra opinión, pero os dejamos que lo descubráis por vosotros mismos. Lo que si os aseguramos es que es un personaje memorable, con apenas un puñado de sonidos y unas cuantas expresiones nos hizo reír a carcajadas.

En conjunto los diálogos son excelentes, con muchísimos juegos de palabras, conversaciones tan geniales como absurdas, y personajes que se definen a sí mismos en cada expresión. Una serie de Catastróficas Desdichas destila personalidad. Sus actuaciones pueden parecer recargadas y teatrales, pero es eso lo que buscan, crear una atmósfera diferente en cada capítulo (en cada acto) en la que todo vale; un bebé capaz de triturar cosas con los dientes es tan posible como esconder una pierna de verdad en una pata de palo. Es precisamente esa atmósfera surrealista, arropada por decorados casi artesanales y efectos baratos lo que le otorga el encanto a esta serie. No pretenden destacar en nada excepto en las brillantes actuaciones de su elenco, y desde luego lo consiguen, disfrazándolo todo de falsa sobriedad, porque la calidad y el cuidado en los detalles es innegable.

Capítulo tras capítulo nos preguntábamos… ¿Qué más les puede suceder a los pobres Baudelaires? Sus desgracias parecen no tener fin, la calamidad acecha sus vidas, pero ellos siguen resultando luminosos, perspicaces, positivos, sin perder nunca la sonrisa ni las ganas de afrontar un nuevo reto. Les reconocemos el mérito de formar parte de un proyecto tan rocambolesco como este, pues deben tomar muy en serio situaciones de lo más absurdas, pero cual intérpretes de teatro, deben ganarse al público.

Como decíamos, el aspecto visual está cuidado al detalle, pues cada escenario, cada disfraz, cada pedazo de papel tiene su lugar, su momento y su motivo. Algunos objetos funcionan incluso como personajes, como pistas que permitirán a nuestros jovencitos acercarse un poquito más a las respuestas que tanto ansían. Destacar a “la compañía” del Conde Olaf, que hacen el ridículo más absoluto en todos los episodios, y que no se cansan de seguirle el juego a su malvado jefe, regalándonos momentos de lo más cómicos.

La serie nos ha parecido muy bien llevada, con un humor hilarante e inteligente, que curiosamente sale de las situaciones más dramáticas. También está plagada de guiños al cine y a la literatura, que Neil Patrick decidió perfilar en cada uno de sus caracteres, para enriquecer los diferentes personajes a los que interpreta.

Y aun cuando se acerca el final, todavía quedan preguntas sin resolver. Pero al contrario de lo que suele suceder, que nos “molesta” que dejen cabos sueltos, lo que han conseguido con Una serie de Catastróficas Desdichas es que esperemos con ansias el estreno de la tercera temporada el primer trimestre de 2019.

Conclusión

Una serie de Catastróficas Desdichas es de esas series que o encantan o se aparcan en el segundo episodio. Tiene un tipo de humor muy concreto, que nosotros solo podemos definir como fresco. Hay que verla con la mente abierta, para que logre transmitirnos todo lo que pretende. Si ya conocéis la película, seguro que caeréis en las inevitables comparaciones; habrá gente que considere mejor Conde Olaf a Neil Patrick o quien prefiera a Jim Carrey. En nuestro caso, la versión de Netflix nos ha gustado muchísimo más, en la de 2004 veíamos a Jim Carrey haciendo de Jim Carrey, simplemente. Pero como de costumbre, es cuestión de gustos.

Hemos disfrutado cada episodio y esperamos con ansias su nueva temporada. ¿Qué más se puede pedir?

Una serie de catastróficas desdichas

7.9

DIRECCIÓN

8.0/10

GUION

8.0/10

REPARTO

8.0/10

BANDA SONORA

7.5/10

DURACIÓN

8.0/10

Puntos positivos

  • Ambientación cuidada al detalle
  • Registro teatral que aporta muchos matices al conjunto
  • Arcos argumentales de 2 capítulos
  • Actuación de Neil Patrick y de los niños

Puntos negativos

  • De visionado obligatorio en VOSE, la versión española no está a la altura en absoluto
  • Su tipo de humor puede no ser del agrado de todos
  • Las comparaciones que puedan surgir con la película de Jim Carrey
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